1/52: ¡Feliz Año Nuevo!

Doce en punto. Selene comenzó a recitar de memoria y para sí los propósitos para aquel año venidero. Algunos novedosos en su totalidad y otros tantos como una versión mejorada de los de antaño. Eso sí: todos bien memorizados y en orden alfabético.

Para cuando iba en el número siete (“Incrementar el monto en la cuenta de ahorros en un 35% con respecto al año anterior”), alguien la atrajo hacia un cuerpo menudo y cálido como el suyo. No sin cierta sorpresa, Selene vio la cabellera alborotada de Alexandra confundirse con la suya lacia, y sin pensarlo mucho se unió a ella en un cálido abrazo. Las hermanas se mantuvieron juntas durante un minuto entero, como compensación a todo esos años que Alexandra se la pasó estudiando fuera.

Qué tonta, se dijo, ya se había olvidado de que este nuevo año ya tenía todo lo que necesitaba.

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Reto: Escribir Jugando – Setiembre

Esta entretenida iniciativa la trae Lídia Castro Navàs, una blogger muy conocida por aquí. Si quieres participar, puedes mirar las bases por aquí. ¡Anímate!

No te distraigo más, mi propuesta es la que sigue:

Puerta al Infierno

Cuando llegó a la puerta de plata, el pecho le silbaba en un ritmo que no controlaba. Gerald comenzaba a sentirlo de a pocos, era verdad lo que decían las brujas: una vez cruzado el umbral, no hay vuelta atrás. Pensó en Isabela, en su mágico toque y en su capacidad de hacer de sus días un paraíso. Sabía que no se despidió como debía. No tenía caso, muchos de sus sentimientos se quedarían en el tintero y las promesas solo serían eco en la soledad. Pensó también en los días que aún les faltaba por compartir. Aun así, cruzó.

Extensión: 100 palabras